Kleebergerhofke Bed and Breakfast
Servicios principales
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Wi-Fi
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Actividades
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Agradable para niños
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No se permiten mascotas
Ubicación
Situado a una distancia de 2 km de las Eperhuis, el Kleebergerhofke Bed and Breakfast ofrece acceso a atracciones turísticas por toda Malinas. Los huéspedes que se alojen en este hotel pueden aparcar su coche en las instalaciones.
Si te alojas en el bed and breakfast, podrás descubrir St. Benedictusberg Abbey, situado a unos 3 km, o visitar instalaciones deportivas como la Mosaqua, situado a 10 minutos en coche. El Sint-Catharinakapel está relativamente cerca del hotel Kleebergerhofke Bed and Breakfast, mientras que la estación de autobuses Centrum, está a unos 800 metros. Los huéspedes pueden visitar lugares de interés histórico, como el Castle Cartils, situado a una distancia de 4 km de este establecimiento, y aprender más sobre Malinas. Para los que viajan desde lejos, el aeropuerto Maastricht Aquisgrán está a 37 minutos en coche.
El hotel Kleebergerhofke Bed and Breakfast Malinas cuenta con sofá, servicio de tetera/cafetera y TV de pantalla plana con canales vía satélite disponibles en las habitaciones. Las habitaciones, amuebladas con sofá, también disponen de servicio de tetera/cafetera. Los baños incluyen ducha a ras de suelo y un inodoro separado, además de comodidades como secadores de pelo y toallas.
Prueba las especialidades holandesas en el restaurante De Oude Brouwerij Anno 1782, que está a una distancia moderada del hotel.
Reseña de un crítico de hotel
Durante mi reciente estancia en Kleebergerhofke, me cautivó la armonía entre comodidad y naturaleza que se respira en este encantador lugar. Las habitaciones, con sus modernos baños y pequeños detalles como los productos de higiene, ofrecían un refugio perfecto tras un día de ciclismo por los alrededores. El jardín privado, ideal para relajarse, es un verdadero lujo que solo se comparte si hay otros huéspedes, añadiendo un toque de exclusividad a la experiencia. El desayuno, servido en el nuevo edificio principal, fue la guinda del pastel; no hay nada como una buena taza de café para empezar el día. Además, la cercanía a varios restaurantes, incluido un sorprendente local de pizzas, asegura que la hora de la cena sea una aventura gastronómica en sí misma. Sin duda, Kleebergerhofke es una joya escondida en Mechelen que deleitará a todo amante de la buena comida y la tranquilidad.
Información importante
- Niños y camas suplementarias
- Las habitaciones no están equipadas con camas extras.